¡Las primeras palabras de un bebé son un momento muy especial! Antes de escuchar un «mamá» o «papá», ocurren meses de desarrollo de la escucha y el lenguaje. Entre los 7 y los 9 meses, tu bebé no solo comprende cada vez más palabras, sino que también juega con su propia voz para imitar los patrones del habla. ¡Se está preparando para hablar!
Aunque todavía no pueda decir muchas palabras, tu bebé está trabajando intensamente para construir una biblioteca mental de palabras y sus significados. Está relacionando lo que escucha con las personas, los objetos y las rutinas de su vida diaria.
Y tú también estás haciendo un gran trabajo para apoyar su desarrollo del lenguaje. Cada vez que lees en voz alta, narras lo que sucede durante el día, describes lo que está mirando o respondes a los sonidos que hace, lo ayudas a crear esas conexiones.
Puntos clave
- A esta edad, tu bebé es un oyente mucho más activo y comprende más de lo que puede expresar con palabras.
- Balbuceos como «ba-ba-ba» y «da-da-da» son la forma en que practica los movimientos necesarios para hablar, y suelen indicar que las primeras palabras están cada vez más cerca.
- Algunos hitos importantes entre los 7 y los 9 meses incluyen responder a su nombre, imitar sonidos y participar en juegos como el cucú (peek-a-boo).
- Responder a los sonidos que hace tu bebé y mantener «conversaciones» de ida y vuelta fortalece las bases de su comunicación.
Si tienes alguna preocupación sobre la audición o el desarrollo del lenguaje de tu bebé, habla con su pediatra lo antes posible.
¿Qué sucede antes de que tu bebé empiece a hablar?
En esta etapa, ¡tu bebé escucha para aprender! Es posible que todavía no diga palabras, pero ya está empezando a comprenderlas. Al mismo tiempo, probablemente notarás que intenta imitar algunos sonidos o copiar el tono de tu voz.
Ahora que puede sentarse, es posible que observes que tu bebé de 7 a 9 meses gira cuando escucha su nombre, hace una pausa cuando oye un «no» o mira hacia un objeto o una persona conocida cuando la nombras, por ejemplo: «¿Dónde está el abuelo?» o «¡Mira, ahí está tu biberón!».
Otros hitos que podrías observar alrededor de esta edad incluyen:
- Escucha y comienza a participar en juegos como el cucú (se tapa los ojos con las manos) o canciones con movimientos, como Tortillitas (aplaude con las manos).
- Puede responder a rutinas familiares únicamente al escuchar las palabras, sin necesidad de gestos. Por ejemplo, levanta los brazos cuando le dices: «¡Arriba!».
- Intenta imitar algunos sonidos consonánticos y la entonación de las voces que escucha.
- Comprende los nombres de algunas personas y objetos familiares, como «mamá» o su mantita favorita.
¿Te preocupa que tu bebé todavía no haya alcanzado estos hitos? Confía en tu instinto y consulta con su pediatra. Todos los bebés se desarrollan a su propio ritmo, pero tú conoces mejor que nadie a tu hijo. Si sospechas que puede haber un problema de audición, es importante actuar cuanto antes. La audición es la base para decir las primeras palabras, aprender a leer y desarrollar muchas otras habilidades.
¿Por qué balbucean los bebés?
Desde el primer día, a tu bebé le encanta escuchar tu voz. Todo ese tiempo escuchando ha preparado el camino para que ahora empiece a usar la suya de formas nuevas.
Esa cadena de sonidos como «ba-ba-ba» o «da-da-da» que escuchas desde la cuna es la manera en que practica los movimientos físicos necesarios para hablar.
Está aprendiendo a coordinar los labios, la lengua y la respiración para producir diferentes sonidos. Al mismo tiempo, escucha y experimenta una y otra vez con el ritmo y los patrones del lenguaje.
En pocas palabras, está creando un ciclo de aprendizaje: hace un sonido, lo escucha y vuelve a intentarlo. Escuchar su propia voz le ayuda a relacionar los sonidos que produce con los movimientos necesarios para hacerlos. Es como un entrenamiento para todas las palabras que dirá más adelante.
Cómo ayudar a tu bebé a decir sus primeras palabras
Entre los 7 y los 9 meses, tu bebé comienza a participar más activamente en las conversaciones. Cuando hace un sonido, hace una pausa y te mira, tienes una excelente oportunidad para fomentar la comunicación y acercarlo a sus primeras palabras.
Cuando tu bebé vocalice, responde como si estuvieras conversando con un adulto. Puedes decir cosas como: «¡Qué interesante! Cuéntame más. ¿Y después qué pasó?». Luego haz una pausa, inclínate hacia él y espera su respuesta. Ese silencio puede parecer largo, pero le da tiempo para procesar lo que escuchó y responder.
Cuando le leas un libro, detente en una de sus páginas favoritas. ¿Qué tiene que decir tu bebé? Continúa la conversación nombrando y describiendo lo que aparece en la ilustración. Por ejemplo: «¡Estás viendo la luna! Sí, la luna está en el cielo».
Este tipo de intercambio le enseña que la comunicación consiste en escuchar y responder. A esta interacción se le conoce como serve and return (interacción de ida y vuelta) y es una de las bases más importantes para el desarrollo de las primeras palabras.
También puedes narrar lo que ocurre durante el día. Habla sobre lo que tú haces: «Estoy preparando tu biberón. Tienes hambre y ya casi es hora de comer». O describe lo que hace tu bebé: «¡Estás alcanzando tu juguete! Estira, estira… ¡Lo lograste! ¡Mira cómo sostienes tu juguete!».
Poner palabras a las acciones ayuda a que tu bebé conecte el lenguaje con sus experiencias.
Cuando tu bebé use su voz, amplía lo que intenta comunicar. Si dice «ba-ba», puedes responder: «¡Biberón! ¡Quieres tu biberón!». Si dice «ma-ma-ma», responde: «¡Mamá! ¡Ahí está mamá! ¡Hola, mamá!».
Cada una de estas pequeñas conversaciones ayuda a construir el camino hacia sus primeras palabras.
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